lunes, 6 de julio de 2009

DIDÁCTICA ESPECÍFICA


La Didáctica constituye una disciplina o área de conocimiento dentro de la Pedagogía, considerada también como una ciencia, cuyo objeto de estudio es el proceso de enseñanza y de aprendizaje, es decir, es la encargada de establecer acciones eficaces para la actuación de profesores y estudiantes.
La didáctica estudia la dirección del proceso de aprendizaje, las investigaciones sobre el proceso de comunicación alumno-profesor y del diseño de sistemas de contenidos para las diferentes asignaturas.
El proceso de enseñanza y aprendizaje debe considerar una concepción sistémica donde se tengan claros los componentes que definen su diseño. De los que definen el rumbo de todas las acciones podemos priorizar: el problema, el objeto, el propósito y el contenido.
El problema responde a la siguiente interrogante ¿Por qué se aprende y se enseña? ,lo primero a tener en cuenta es la relación entre el proceso de enseñanza-aprendizaje y el contexto social.
El objeto responde a la siguiente interrogante ¿Qué se desarrolla?, es el componente del proceso E-A que se interpreta como parte de la realidad portadora del problema. La asignatura que se imparte posee un objeto de estudio y las unidades o temas que la conforman también.
El propósito responde a la interrogante ¿Para qué se aprende y se enseña?, desde el punto de vista psicológico es la representación anticipada de aquel resultado que habrá de ser alcanzado. En el proceso E-A el profesor debe proyectar los aprendizajes a logar en sus alumnos de una manera clara y precisa.
El contenido responde a la interrogante ¿Qué se aprende y enseña?, se manifiesta en tres dimensiones: conocimientos (saber), habilidades o procedimientos (saber hacer) y el saber ser/saber convivir (lo valoral). De ahí se desprenden los cuatro pilares de la educación contemporánea que plantea la UNESCO: conocer, saber hacer, saber convivir, saber ser. El éxito de las diferentes actividades que el estudiante realiza depende en gran medida de la forma en que dichas actividades fueron “asimiladas” por él.

viernes, 19 de junio de 2009

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE


Dado que las competencias expresan conocimientos, habilidades y actitudes que los estudiantes deben desarrollar para actuar de manera eficaz en diferentes contextos y situaciones a lo largo de su vida, aspirando a formar ciudadanos capaces de aprender a conocer (cognitivo), aprender a hacer (procedimental), aprender a ser y a convivir (actitudinal). Resulta apremiante revisar y enmarcar la concepción de aprendizaje que a este respecto conviene objetivar.
Reflexionando que el aprendizaje es la meta más valiosa del modelo educativo por competencias, constituyéndose como una actividad individual, que se desarrolla en un contexto social y cultural en donde cada estudiante concilia y construye los conocimientos en dos vertientes (personal y social), resulta necesario compartir las concepciones que desde mi punto de vista son congruentes con este modelo.
Hago referencia al aprendizaje significativo, que considera a los nuevos conocimientos para relacionarlos con los saberes previos, en donde el profesor estructura los contenidos y actividades para que los conocimientos sean significativos a los estudiantes. Al constructivismo porque considera los tres estadios del desarrollo cognitivo, a la construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con su entorno y a la reconstrucción de los esquemas de conocimiento, utilizando la experimentación y resolución de problemas. Y la que considero más asertiva, se refiere al socio-constructivismo ,ya que se basa en el aprendizaje colaborativo y situado, siendo el aula para el estudiante su campo de interacción de ideas, representaciones y valores, construyendo su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias; le da importancia a la interacción social, donde socializa su conocimiento explicando y argumentando, al mismo tiempo que aprende con otros recuperando sus puntos de vista; así también reconsidera la zona de desarrollo próximo como apoyo para su crecimiento.

¿EL APRENDIZAJE ES ALGO TAN TRIVIAL QUE SE PUEDE OBSERVAR Y MEDIR CON BASE EN UNAS SIMPLES PREGUNTAS A PROPÓSITO DE UNOS CONTENIDOS CUALESQUIERA?
Todos los días los seres humanos aprendemos algo de alguien o de alguna experiencia vivida, creo que por ello se refiere a que es trivial, lo interesante es reconocer que estos aprendizajes tengan significado y sentido a partir de la aplicabilidad de los conocimientos adquiridos en la resolución de problemas prácticos y de los que tengan que ver con la ciencia (realidad construida), estos últimos responsabilizan a los estudiantes en la construcción y mejoramiento de su entorno y sostienen un crecimiento gradual y sistémico que pone al mundo en constante evolución.
Una de las estrategias que se han utilizado para originar una necesidad por aprender o resolver alguna situación que tenga que ver necesariamente con un contenido, es la de formular preguntas generadoras de reflexión, análisis y debate, siendo éstas simples o complejas, pero que tengan que ver con procesos de autoconstrucción de sí mismo, o bien de construcción y/o reconstrucción de conocimientos, incorporándolos día a día a su estructura cognitiva, ubicando como una de las intenciones sustantivas del aprendizaje, la de modificar la conducta, fortaleciendo sus aspectos procedimental y actitudinal que den prueba de ese cambio a partir de transformarse en un mejor ciudadano que cumpla con las expectativas de sí mismo y de su contexto; como esto es objetivado no puede haber lugar a dudas si alguien ha aprendido o no a partir de los referentes de crecimiento que se demuestren.
"Poner a los estudiantes en contacto con su mundo es darles la posibilidad de participar de la construcción de su presente para poder impactar en su futuro próximo".

jueves, 28 de mayo de 2009

EL ENTORNO

Los establecimientos educativos son hoy un espacio de socialización donde convergen elementos abstractos y complejos relativos al conocimiento, transmisión y dominio de diversos campos disciplinares en función de actividades instruccionales y de promoción y desarrollo de competencias planeadas en términos de sus propios recursos humanos y materiales. La escuela, es un ámbito de interacción social intra y extra escolar donde la comunidad circundante poderosamente influye y gracias a la acción institucional dialecticamente la modifica, por lo que hablar del entorno, implica un pase de lista a las características de sus variados componentes: autoridades educativas, directivos, personal manual, administrativo, docentes, núcleo familiar y estudiantes. Físicamente, por otro lado, el conjunto infraestructural manifiesto en instalaciones, mobiliario, servicios ofertados, nivel de urbanización, etcétera. Lo anterior puede clasificarse en un determinado nivel de abstracción que integra divergentes aspectos que intervienen en la concreción del escenario y su correlativo contexto: nivel socioeconómico, cultural, visión y misión institucional, propósitos docentes, aspectos logísticos y estructurales. Bajo ésta óptica, se puede precisar que en el entorno relativo a la escuela preparatoria oficial no. 126 destacan disímbolas situaciones y heterogéneos aspectos.
La preparatoria se encuentra en una comunidad semiurbana intercomunicada con el centro de Cuautitlán Izcalli, no obstante predominan problemas como la falta de agua -pues el suministro es deficiente- dada por la obsolescencia de los sistemas de distribución. En este caso, las consecuencias impactan materialmente en la escuela, debido a que ésta, tiene que hacer uso de recursos –con los que no siempre cuenta- para pagar pipas y mantener en servicio permanente los sanitarios, sin embargo, es un conflicto que genera disfunción institucional, porque al contar con áreas verdes no siempre se puede mantenerlas adecuadamente. La comunidad cuenta con todos los servicios, aunque en colonias aledañas el suministro de energía eléctrica suele fallar sobre todo en temporada de lluvias; dicha problemática afecta la vida escolar cuando experimenta apagones en donde el turno vespertino tiene conflictos para desarrollar sus actividades académicas, suspendiéndose al mismo tiempo el servicio de internet. Cabe agregar, que la pavimentación en la avenida que conduce a la institución no cuenta con banquetas y predominan los baches, convirtiéndose en un foco constante de riesgos peatonales contra los estudiantes que caminan presurosos y expuestos a accidentes.
La basura predomina tirada en algunas avenidas y calles aledañas, pues existe una precaria cultura cívica y la ausencia de acciones punitivas hacia tan retrógradas prácticas sociales. Al interior de los grupos es común observar que los propios estudiantes generan cantidades considerables de basura que no siempre desechan en los cestos correspondientes. Como consecuencia, hay presencia de ratas que difícilmente pueden extinguirse, acentuándose por la basura generada por la gente que asiste cotidianamente al parque circundante (lago). En este rubro, la institución realiza programas de acopio de papel y plástico pet como medida cultural hacia la reorientación de dichas prácticas, no obstante el alumnado resistente sigue tirando basura en las aulas y áreas comunes.
La contaminación es otro factor que se va acentuando en la comunidad y en gran medida por el abuso en el uso del automóvil (exceso de ruido y smog) y un transporte público no siempre eficiente por ofrecer un servicio que se satura ante la demanda que -en horas pico- se desborda, además de los riesgos eminentes por actitudes cafrescas de los choferes de combis, autobuses y microbuses. Particularmente las líneas que prestan el servicio y ofrecen rutas hacia la escuela lo ofertan de manera irregular, lo cual repercute en la impuntualidad de algunos estudiantes. En este contexto, la institución participa en proyectos ecológicos relativos a la conservación y protección del medio ambiente a través de concursos de carteles y ensayos, además de la inserción en proyectos de cómo se hace la ciencia.
Por otra parte, el municipio muestra un incremento poblacional desmedido y una ineficaz planeación de asentamientos humanos, generando un crecimiento demográfico descontrolado y la consecuente problemática delictiva ante la falta de empleos. Las repercusiones se expresan en el masivo ingreso de estudiantes al primer grado de bachillerato donde se concentran hasta 53 estudiantes por grupo y con niveles académicos desiguales, lo cual provoca serias dificultades para la eficiencia y calidad del servicio enseñanza-aprendizaje. Predominan problemáticas como la ausencia de hábitos de estudio y el desinterés por el mismo, así como la baja motivación hacia la superación personal, la reprobación, el bajo aprovechamiento y el incremento de la deserción. Lo anterior se exacerba por la sobreprotección y/o el descuido de los padres de familia a su prole, debido a compromisos laborales, los divorcios y separaciones de los cónyuges de manera violenta.
Más del 50% de los padres de familia de la institución cuenta con un nivel de escolaridad con preparación profesional, por lo que el 84% de padres y madres desarrollan actividades productivas de comercio y con oficios de estilistas, obreros, choferes y empleados. En este rubro, se puede apreciar que gran parte de la población estudiantil conforma la clase media cuya influencia cultural se debe en gran medida a la televisión, el cine, los video-juegos, internet, lo cual influye en un pobre panorama juvenil alienado y desalentado por la ausencia de políticas sociales en materia de creación y difusión de la cultura. Consiguientemente, los jóvenes en pleno uso de su derecho a la recreación privilegian los usos y costumbres propios del colectivo social, donde manifiestamente la fiesta y demás actos celebratorios son convocatoria contundente para exacerbar los sentidos a través del uso del alcohol y tabaco, lo cual provoca en menor o mayor medida la violencia, la delincuencia y precoces hábitos sexuales de riesgo que promueven la iniciación sexual a más temprana edad, vulnerando los principios éticos y morales de la población escolar; algunas situaciones consecuentes son el tráfico y consumo de drogas ilegales, infecciones sexuales, maternidad-paternidad adolescente, aborto, embarazos no deseados, accidentes e infecciones de transmisión sexual. Como dato relevante de hace tres años a la fecha se han dado de baja 58 casos por embarazo, dos fallecimientos por coma diabético y uno más por manejar en estado de ebriedad, por lo que la institución –como medida educativa- ha presentado conferencias, cursos y talleres a los estudiantes -por personal de centros de salud, MESFAM, ISSEMYM, IMSS, entre otros- así como actividades respecto a materia de Salud del Adolescente con exposiciones, talleres a padres de familia, periódicos murales, etc.
En materia de conocimiento y uso de tecnología de información y comunicación(TIC) al interior de la escuela, se puede distinguir que un 50 % de la población estudiantil tiene acceso a equipo de computo y uso de internet sea a través de redes alámbricas –vía telefónica- e inalámbricas –propia o ajena-, el resto hace uso de dicha tecnología en servicios de “café internet”, aunque cabe decir que los estudiantes al accesar a internet centran su acción en el manejo, análisis, selección y transmisión de información. Participan en prácticas colectivas –pero individuales- para el intercambio de mensajes -vía correo electrónico- y tienen una abierta disposición para intercambiar archivos donde prevalecen contenidos en power point –cadenas- que lo obligan a leer y reenviar en una especie de aleccionadora actividad que dado el contenido –a veces- los insta a reflexionar sobre tópicos de superación personal, noticias sensacionalistas de otras urbes y/o asuntos de humor y rumores. Los jóvenes de la institución consultan la red para fortalecer conocimientos e indagar tareas sobre todo por la facilidad de consulta y ante la complejidad de hacerlo en libros, periódicos o revistas. Pocos profesores solicitan actividades más especiales que requieren las TIC, por lo que es común la interacción en chats para consolidar relaciones virtuales muchas veces intrascendentes. Los discentes entonces, desarrollan destrezas para el manejo del ordenador, no es general el progreso en sus competencias tecnológicas, pues su desempeño es básicamente empírico y alejado del dominio técnico – metodológico. La evidencia cotidiana en las aulas sugiere que no se genera un ambiente de aprendizaje en el que los estudiantes puedan adelantar procesos de construcción tanto individuales como interpersonales, no aprovechan las dinámicas ni los errores para reflexionar, ya que utilizan las computadoras especialmente para bajar-reproducir-escuchar-ver- música y videos, no es ajeno a ello la actitud frecuente de navegar y consultar todo tipo de páginas entre las que destaca la pornografía y aquellas con contenidos bizarros. Es de uso generalizado el equipo de cómputo como procesador de textos y para consultar ciber espacios donde la cultura de masas expone sus contenidos (myspace, facebook, hi5) así como herramienta para hacer algunas actividades que se pueden hacer sin él.
En consecuencia, me parece que el grosor de docentes pobremente planean actividades donde intervienen sus saberes computacionales, basta ver que ante una tarea de investigación solicitada a los jóvenes discentes su respuesta es ir a un buscador donde al encontrar centenares de páginas con información sobre el tema, ellos -en lo general- sin el menor esfuerzo intelectual ni compromiso académico copian, pegan e imprimen, banalizando el potencial ofertado por la red. El esfuerzo de otras generaciones que implicaba (habilidades cognitivas) realizar una investigación desde desplazarse a una biblioteca, revisar ficheros, localizar el texto, leer, subrayar, sintetizar, elaborar control de lectura para participar en la discusión grupal, bajo el marco del uso de internet las acciones del joven de hoy se reduce a un hecho instrumental-procedimental intrascendente.
En materia política, predomina la apatía e información insulza relativa a tales menesteres. Las regencias priistas y panistas aún no han considerado a los jóvenes pese a que en el municipio de Izcalli predominan. Lo anterior tiene serias repercusiones en la vida de los jóvenes y estudiantes pues asisten a las aulas con paupérrimo bagaje y con desinterés por los asuntos públicos en la vida local y nacional, en sus máximas aspiracionales prevalece el tener sobre el ser, dadas las actitudes asumidas respecto al consumismo y la inmediatez. Es observable que ante tan precaria herencia cultural el hábito de la lectura no figura entre nuestros educandos y la ley del menor esfuerzo es moneda de uso cotidiano. Por tanto, la escuela no es la vía más idónea para alcanzar el éxito personal y profesional, pues siempre predomina el sueño de encontrarse a la suerte y obtener dinero sin necesidad de prepararse. A mi parecer, al interior del grupo familiar también existe un gran desfalco axiológico y emocional que omite su papel educador y lo delega simple y llanamente a la escuela, desapareciendo la posibilidad de un compromiso mutuo auspiciado por el trabajo colaborativo. En este contexto, dominan los intereses individuales sobre los colectivos, por ello es visible identificar que la escuela se convierte más en un espacio de reproducción social que en un espacio creativo y potencializador de prácticas culturales transformadoras.
Bajo la línea de las interacciones docente-discente se puede observar que la realidad en su diversidad de manifestaciones y en su multiplicidad de factores contextuales es una operación compleja, dado que el observador percibe matices, texturas y estímulos disímbolos, no obstante, se puede indicar que resalta:
a) Los ordenamientos escolares existentes: orden escolar de aprendizaje, como una transmisión gradual, jerárquica y selectiva de saberes; significado como proceso psicopedagógico “necesario” en tanto se apela, supuestamente a la naturaleza del aprendizaje; orden “natural” y secuencias “lógicas” del proceso de enseñanza, bajo asignaturas, cursos, horarios, semestres, años escolares, ciclos de enseñanza, niveles escolares, etc.; representaciones tipificadas de los alumnos expresadas en categorías como aprobado - reprobado, regular - irregular, desertor, etc., significados como categorías que permiten conocer las condiciones académicas y administrativas de la población escolar; las representaciones simbólicas expresadas en números o letras destinadas a calificar cada examen como expresión del desempeño individual durante un curso.
b) Los factores subjetivos del estudiante: éste se explica también con relación a su historia personal; se consideran otras determinaciones que van desde el contexto familiar, origen de clase, hasta los factores más mediados de su formación cultural. Los campos objetivos y subjetivos del estudiante se encuentran y resignifican en una síntesis particular, interiorizada en una representación escolar y expresada en las prácticas y aspiraciones, gustos, normas, rituales, posiciones políticas, expresadas en voces múltiples presentes en su discurso. En la actualidad la condición juvenil depende en gran parte de los avances económicos y situación sociodemográfica de un país y región. Cabe señalar que en el siglo XX se observó una tendencia de la aparición del joven de la clase media como actor emergente que caracterizaría a la condición juvenil. Dicha tendencia es ocasionada por el fuerte crecimiento poblacional, la urbanización, el crecimiento económico, la expansión y caída de la clase media, el desarrollo de los medios de comunicación con su papel en la conformación de prototipos juveniles y la segregación socioespacial urbana. La industria cultural conformó modas adecuadas a los modelos de consumo norteamericano y definió en gran parte los rasgos “adecuados del ser joven”.
c) Asunción de roles: supone asumir donde el estudiante identifica sus derechos y deberes enmarcados en la normatividad institucional y que a partir de la personalidad de cada docente, establece formas de adaptación a la realidad de cada asignatura, de tal manera que su esfuerzo reditúe en la acreditación y el aprovechamiento. De la misma manera, los docentes ubican los rasgos distintivos de los estudiantes y el grupo, de tal suerte que a partir de dicho conocimiento establece líneas de acción donde estimula el aprendizaje sustentado en tareas expositivas, alentando a los estudiantes avezados y reprimiendo y canalizando a los alumnos (as) con problemas académicos y conductuales. El profesor se adapta a la dinámica grupal y a través de su actuar cotidiano ejerce una especie de liderazgo que no siempre trasciende en su tarea formadora. Bajo otra perspectiva, se puede puntualizar que lo característico de la población estudiantil en los jóvenes de 15 a 19 (preparatorianos), por lo general y al menos en el ámbito citadino de la escuela en cuestión, se encuentran en una etapa del desarrollo caracterizada, desde el punto de vista psicosocial, por una gradual y creciente autonomía con respecto al núcleo familiar (amplían su círculo de acción asumiendo nuevos referentes y asideros), un fortalecimiento de redes sociales propias (entre pares, amigos, compañeros etc.) y un incremento de los intereses personales extrafamiliares (noviazgo, sexo, deporte, filias, fobias etc.) y extraescolares, todas ellas circunstancias fértiles para el surgimiento de identidades juveniles, claramente diferenciadas del mundo adulto.
Finalmente, en el entorno conviven aspectos situacionales que traducidos perfilan una dinámica institucional única que conforma la personalidad colectiva del conglomerado inherente, dicho perfil permite puntualizar fortalezas y debilidades como:
Disciplina en el plantel; buen nivel y desempeño académico de los docentes (15 de 60 docentes tienen el grado de maestría y 29 la están cursando actualmente); Hermosas áreas verdes con las que cuenta la escuela. En su generalidad existe mucho respeto entre docentes y de ellos hacia los alumnos. Ambiente significativo propicio para experimentar valores que promueve el plantel. El 62% de los egresados se ubica en las universidades y politécnicos de gobierno y el 12% en escuelas particulares. La escuela en su injerencia formadora realiza, planea, ejecuta y evalúa actividades diversas que influyen en la población estudiantil y la comunidad de padres de familia, por ello, a través de conferencias, los cita para sensibilizar sobre las problemáticas anteriormente expuestas y desarrolla acciones estructurantes del tejido social en los que destacan: viernes de talento; encuentros deportivos; festejos (día del estudiante, fiesta decembrina, día del amor y la amistad); arreglo de parques y jardines, sembrando, decorando y dando mantenimiento a las áreas verdes; diseño y elaboración de murales en todos los edificios del plantel (existen 9 edificios con 5 murales cada uno); mañana literaria y noche bohemia, entre otros.
Respecto a las debilidades y como remanente del modelo educativo tradicional se observa el autoritarismo común de algunos docentes, donde aduciendo a aspectos disciplinarios se atropellan los derechos de los adolescentes; falta de vigilancia para la escuela y el riesgo frecuente ante robos de equipos de computación y electrónico; la falta de compromiso de algunos padres de familia con su hijo y con el proyecto educativo. Grupos de 48 a 53 alumnos por salón de clase, cuando las aulas fueron diseñadas para un máximo de 40 estudiantes. Algunos docentes con perfiles diferentes a las áreas que atienden. Sintetizando, predomina: robo de celulares, libros, trabajos y dinero. Burlas entre ellos e insultos, con severas faltas de respeto, actos discriminatorios (apodos). Se han dado agresiones a algunos animales al interior de las instalaciones (gato y perro). Intolerancia al reglamento escolar. Peleas dentro y fuera del plantel; algunos que se golpean jugando por apuesta. La escuela está ubicada en una zona donde habitan cuatro bandas de jóvenes con actividades violentas de maltrato a instalaciones y a los habitantes, entre ellos los alumnos, siendo éstos, integrantes de algunas de ellas. Dada la insuficiencia en los sistemas de seguridad de la policía municipal y estatal, en la zona predominan: las violaciones a jóvenes y señoritas; asaltos y secuestros.
Es claro que la globalización se ha impuesto como tendencia en todas las latitudes, sin embargo, bajo el propósito de uniformar la diversidad so pretexto de formar bajo competencias, la educación debe erigirse como baluarte de la defensa de la diversidad cultural y del pensamiento crítico, constructivo y propositivo, para promover una sociedad educada en lo multicultural presta a entender y a tolerar las diferencias, en donde no se juzguen a un grupo o individuos como poseedores únicos del saber, sino que se generen ambientes de cooperación y aprendizaje sinérgico, donde cada vez participen de manera horizontal la familia, la empresa y el resto de instituciones del tejido social con la escuela, para trabajar conjuntamente en la meta de despertar y cimentar el sentido crítico y constructivo en los educandos, para que ellos, una vez inmersos en análisis coherentes, empiecen a configurar y construir una realidad más prometedora. Entonces, la responsabilidad del maestro radica en el carácter motivacional de su práctica, en el que hay un maestro que no niega el hecho de vivir en un mundo hostil; pero que con todo, deja en pie los anhelos de sus discípulos; alguien que como diría Charles Dickens experimenta la verdadera grandeza haciendo que otros se sientan grandes. Nunca será el buen maestro un descalificador, cruel o indiferente, por el contrario es él quien procurará con insistencia estimular los magnos pensamientos.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La aventura de ser maestro


Atreverse a entrar en la aventura de ser maestro, es caminar más allá de lo que ven mis ojos, entenderme más allá de lo que dicen mis palabras, jugar más allá de pretender ganar el juego y encontrar el encanto de navegar aún a pesar de llegar al mismo destino”.
Yolanda Chiñas Merino

Cuando por vocación se dedica parte de la vida a servir a la docencia, nos damos la oportunidad de renovarnos con cada generación que pasa por nuestras manos, de demostrar a través de la experiencia que estamos en el camino correcto, siendo productivos y útiles a todos aquellos seres humanos que confían en nuestras orientaciones, con quienes tenemos una enorme responsabilidad al impactar en su formación académica y en la personal, atender ambas, es un verdadero reto; de esta manera, definitivamente el placer de ser maestro, se encuentra en el otro, en el alumno, quien genera esa motivación de estar preparados, de mejorar la cátedra, con quienes a través de sus aprendizajes, trascenderá nuestro trabajo.
Es justamente en la practicidad de los contenidos donde se crea una brecha que los limita para aprehender y significar un conocimiento, por ello, una buena parte de la aventura de ser maestro, se circunscribe a la actualización y capacitación docente, para poder retroalimentar y renovar la práctica docente, en donde debemos dejar de insistir en ser los protagonistas del proceso de enseñanza y de aprendizaje, teniendo plena conciencia de que lo más importante, es el alumno ( la razón de ser del maestro).
Cuántos y cuántos profesores con el poder de sus palabras han cambiado el destino de los alumnos, haciéndolos emprendedores y personas de éxito, o en el peor de los casos, personas con pocas aspiraciones y temerosos de su presente y de su futuro y porque no decirlo, con odio hacia el maestro que le ha hecho daño.
Es poco fácil pero no imposible enamorar al alumno de la cátedra a través del conocimiento y reconocimiento, de que el docente, también es un ser humano con carencias, pero que con su guía y orientación y con una actitud empática promoverá el aprendizaje con sus alumnos.
En algunos casos el tiempo es el mejor aliado, pero en otros, cuando se ha desperdiciado, es el peor enemigo, podemos pensar algunos en la próxima jubilación y dar un repaso al camino que hemos recorrido y el que aún queda pendiente; entonces, luego entonces, debemos estar alertas, para hacer lo posible, ser lo imposible y estar en lo próximo. A propósito de ello, les comparto una frase de San Agustín que refiere mucho a la tarea del docente, “Solamente las cosas eternas son de Dios, pero hay personas que viven con tal pasión, entrega y entereza, que en su esfuerzo, logran arañar el cielo y una gota de eternidad se derrama a través de su obra”.

domingo, 17 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

En el año de 1980 ingresé a la Escuela Normal No. 10 de Cuautitlán Izcalli, para cursar la Carrera de Profesor de Educación Primaria, con el Plan de cinco años, dos de Ciclo Bachillerato y tres de Ciclo Normal, mi vocación ha sido desde siempre ser maestro y disfruté enormemente la carrera, me sentí como pez en al agua. Egresé en septiembre de 1985 y mi primer empleo lo tuve en una escuela primaria en turno vespertino, por seis años atendí primero, tercero y sexto grados; tener la oportunidad de trabajar con ellos y de estar cerca de las familias, me permitió reconocer la grandeza del ser humano y la trascendencia de mi labor.
Para 1986 ya trabajaba también en el turno matutino como Pedagogo “B” en la Escuela Normal No. 10 de donde fui egresada e inicié los estudios de Licenciatura en Educación Media en el área de Ciencias Naturales en el curso intensivo con el plan de cuatro años en la Escuela Normal de Ecatepec, por cinco años estuve cubriendo funciones de orientadora en la Escuela Preparatoria Oficial Anexa a la Normal, en donde interactúe con los estudiantes de Educación Media Superior en sus tres grados, tuve la fortuna de ofrecer muy buenos resultados con los alumnos a mi cargo, me ocupaba de identificar y atender sus necesidades académicas y conductuales a fin de cumplir la meta de terminar sus estudios que en ese entonces, se consideraban dos años de tronco común y uno de bachillerato específico. En ésta Escuela, se ofreció por parte del Instituto Superior de Ciencias de la Educación, una Especialización en Administración, Planeación y Desarrollo de Instituciones de Educación Superior, misma que cursé en el año de 1991.
En septiembre de 1991 cambié la plaza de profesor titulado y la de Pedagogo “B” por una de Pedagogo “A” en la Escuela Normal de Naucalpan, en donde por un semestre fui asesora profesional de grupos de Licenciatura y para el siguiente, me asignaron la Coordinación de Servicios Escolares tanto de la Preparatoria Anexa como de la licenciatura en curso ordinario e intensivo. A partir de esta comisión me di cuenta que me gustaba sobre manera la parte de dirigir y coordinar acciones y luego entonces participaba en proyectos institucionales, municipales y los propios generados por las dependencias oficiales.
Por recomendaciones de los directivos de Naucalpan ocupé el cargo de Subdirectora Administrativa de la Escuela Normal de Atizapán de Zaragoza en marzo de 1994 y a partir de entonces deje de dar clases a grupos de alumnos, de ser lo que originalmente más me gustaba, empecé a descubrir los altos y bajos en el manejo del liderazgo, trabajando con maestros de la Normal con más años de servicio que yo y por supuesto con más experiencia sobre la docencia. Era un reto muy complejo, pero puse mucho empeño en aprender y en actualizarme y estudie diplomados, cursos y participe en jornadas de actualización a nivel nacional y estatal. Al mismo tiempo por un año me tocó coordinar el Centro de Maestros que se abrió un año después con siete mil maestros matriculados, fue una experiencia llena de mucho compromiso y responsabilidad, pero luego llegó el personal que se iba a hacer cargo de tal comisión. En esta escuela normal existían todos los niveles educativos, de los que finalmente los directivos éramos responsables, esto es, existe Preescolar, Primaria, Secundaría y Preparatoria Anexa, así como la Licenciatura, el Centro de maestros y para completar, se firmó un convenio con el Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, campus Toluca, con una Maestría Virtual para maestros en servicio. Fueron años de mucha más responsabilidad y compromiso por atender a todas las escuelas, pero creo que lo hice bien al grado que me invitaron a parte de todo ello a formar parte de la Comisión Estatal del Programa de Mejoramiento Institucional de las Escuelas Normales Públicas (PROMIN) para apoyar la planeación y aplicación del recurso económico federal que se ofreció a las escuelas normales, en esta comisión estuve por más de dos años y renuncié cuando me cambié a la Escuela Preparatoria oficial No. 126 en septiembre de 2003, ya como Directora Escolar.
Debo ser honesta, los primeros meses extrañé la dinámica de trabajo de las Escuelas Normales que por 18 años había recorrido, sin embargo y aunque trabajé con las Preparatorias Anexas de las tres escuelas normales anteriores, el trabajo en Media Superior es diferente, los maestros con otro perfil de formación y los alumnos con otras metas y otra visión me hicieron reaprender y como he sido la directora fundadora de esta escuela, he podido disfrutar los avances y retrocesos que como escuela nueva se tienen y a cinco años de su fundación hemos podido cosechar logros valiosos y tener mucha esperanza que con el paso del tiempo y las ganas que le pongamos por hacer algo diferente y trascendente, se convierta en pocos años más, como una de las escuelas de alta demanda señalado por la COMIPEMS.
Mi trayectoria en 23 años la considero productiva, innovadora, propositiva, llena de energía y de hacer algo útil para los demás, he vivido afortunadamente las reformas educativas de las escuelas normales y las de la educación media superior, me he sentido parte de los procesos y responsable de los resultados.
Hoy día estoy estudiando una Maestría en Educación y un Diplomado en Competencias Docentes y por supuesto también inicio una Especialización que en parte tiene mucho que ver con esta ansiedad de responder a las reformas y tener elementos de confrontación y crecimiento con mi propio quehacer docente. Me impulsan mucho mis compañeros de trabajo cuando me desamino, porque no siempre responden los alumnos, los docentes y los padres de familia con el proyecto institucional, pero me respaldo de ellos y de los que creen en este proyecto.
Algunas veces me he preguntado de no ser maestra que estuviera haciendo y al mismo tiempo me respondo, maestra o maestra, te repito, soy de vocación y de formación normalista , espero seguir compartiendo experiencias y seguir creciendo con el fiel interés de seguir siendo útil a los demás.

sábado, 16 de mayo de 2009

Los saberes de mis estudiantes

Insertos en el influjo globalizador adoptado por nuestro gobierno actual y particularmente por nuestras autoridades educativas, priva la visión y el discurso productivista que apuesta por la instrucción pública en el nivel medio superior, reasignándole la función social generadora de capital humano sustentado en el aprendizaje y uso de las emergentes tecnologías de la información y comunicación (TIC), trazando así, el sentido y tránsito de la escuela de un modelo educativo tradicional hacia uno basado en competencias, cuyo diseño curricular privilegia el hacer sobre el ser; en éste contexto, los docentes tenemos la condición de redefinir nuestras prácticas de enseñanza y asumir nuevos roles al interior de las aulas. Por ello, desde hace algún tiempo se ha venido dotando a los establecimientos escolares con alfabetización tecnológica e infraestructura ad hoc: computadoras, software educativo y acceso inalámbrico a la sociedad de la información vía Internet. Esto se ha realizado a pesar de los escasos estudios e investigaciones que identifiquen y expliquen qué sucede en las aulas cuando los profesores y estudiantes hacemos uso de las llamadas TIC.

Esbozar lo que nuestros estudiantes saben hacer por internet implica velar lo que nosotros (adultos) por situación contextual - generacional no tuvimos, pero que dadas las exigencias del mercado laboral actual requerimos aprender. Lo que el estudiante conoce sobre las nuevas tecnologías le es inmanente por herencia cultural de nacer en una sociedad post industrial. El estudiante promedio bajo el axioma del mercado es consumidor desde muy pequeño de toda la parafernalia postmoderna creada por la cibernética (consolas, teléfonos móviles, mtv, chats, etc.) y la industria del entretenimiento.

No obstante, mi experiencia docente me permite afirmar que los estudiantes al accesar a internet se enfocan en transmitir información, conocimientos, interactuar en chats, reforzar aprendizajes y desarrollar destrezas para el manejo del ordenador, no es general el progreso en sus competencias tecnológicas, pues su desempeño es básicamente empírico y alejado del dominio técnico – metodológico. La evidencia cotidiana en las aulas sugiere que no se genera un ambiente de aprendizaje en el que los estudiantes puedan adelantar procesos de construcción tanto individuales como interpersonales, no aprovechan las dinámicas ni los errores para reflexionar, ya que están usando las computadoras especialmente como reproductores de video y/o procesador de textos (youtube), así como herramienta para hacer algunas actividades que se pueden hacer sin ellas.

En consecuencia, me parece que el grosor de docentes pobremente planeamos y diseñamos actividades donde intervienen sus saberes computacionales, basta ver que ante una tarea de investigación solicitada a los jóvenes discentes su respuesta es ir a un buscador donde al encontrar centenares de páginas con información sobre el tema, ellos -en lo general- sin el menor esfuerzo intelectual ni compromiso académico copian, pegan e imprimen, banalizando el potencial ofertado por la red. El esfuerzo de mi generación que implicaba (habilidades cognitivas)realizar una investigación desde desplazarse a una biblioteca, revisar ficheros, localizar el texto, leer, subrayar, sintetizar, elaborar control de lectura para participar en la discusión grupal, bajo el marco del uso de internet las acciones del joven de hoy se reduce a un hecho instrumental-procedimental e intrascendente.

Para que las TIC faciliten resolver problemas, manejar información adecuadamente o elaborar productos, es necesario que se desarrollen, simultáneamente, “unas habilidades que deben ser parte de la experiencia educativa de cada estudiante y que estén integradas al currículo” (Eisenberg y Johnson, 1996). Este tipo de habilidades está contemplado dentro del concepto de Alfabetización Informacional e Informática (AII: se define como el conocimiento y las destrezas que debe tener una persona con respecto al uso del computador para que mediante la manipulación de información puedan solucionar problemas determinados). En consecuencia, Es importante que los estudiantes desarrollen competencias para reconocer la necesidad de información, identificar la que es necesaria para responder a un problema particular, encontrar la información que requieren, evaluar la hallada, clasificarla y usarla eficazmente para resolver el problema específico. Estas competencias están relacionadas con localizar, evaluar, escoger y usar o presentar información, e involucran acción y pensamiento. La acción está asociada con la alfabetización computacional que permite el manejo adecuado de las TIC para obtener y manipular información, para lograr acceso a ella, organizarla, transformarla, evaluarla, usarla y presentarla. El pensamiento se refiere a la expresión de ideas, al desarrollo de argumentos, a la capacidad de refutar opiniones, de identificar evidencias, etc.

Sobre las habilidades para manejo de información con TIC, Eisenberg y Johnson (1996) consideran que el estudiante debe ser capaz de i) reconocer la necesidad de información, definir el problema y el tipo de información necesaria; ii) considerar las fuentes de información y hacer un plan de búsqueda; iii) ubicar la información en CD, bases de datos, Internet, correo electrónico, enciclopedias, diccionarios, con expertos; iv) determinar la relevancia de la información, saber lograr acceso a ella, bajarla, seleccionar la que se va a utilizar, usar el procesador de texto para modificarla, grabarla y analizarla; v) clasificar y agrupar la información, crear documentos, gráficos, tablas, presentaciones, multimedia, páginas web, compartir información y archivos y citar adecuadamente y vi) evaluar los productos.

Finalmente, no olvidemos que la construcción del aprendizaje -según Vygotsky- es individual y se manifiesta en desempeños individuales, pero ocurre en interacción social, el proceso se desarrolla y potencia mediante la relación con otros. Al parecer entonces, los profesores estamos usando las TIC para reforzar los métodos tradicionales de enseñanza.

Eisenberg, M. & Johnson, D. (1996). “habilidades computacionales para resolver problemas: aprendiendo y enseñando tecnología en contexto”.